Mi escenario

Mi escenario

Para que te acuerdes de mí cuando te olvides de mí

Cars

Universo

Emprendieras un viaje en cohete por todo mi universo. Recorrieras mi espalda adornada con estrellas diminutas, como luciérnagas celestes sobre un fondo espeso de Gioto. Luz azul, tenue, casi apagada, en forma de ortoedro cuya extensión sea pornunciada, venga a señalarnos la senda tras traspasar el cristal transparente. Montañas me acariciaras con delicadeza y me miraras rogando permiso. Mirada mía al suelo que no cae, levita. El cosmos regido por el orden se roza para dar acordes de violines, para acogernos. El agua, tu saliva; el aire, tu aliento; la tierra, tu tacto; el fuego, tus besos.

Estoy viva

Cuando tropiecas con una canción nueva, y ella te atrapa, y te mete en su mundo y piensas esto no puede ser real. Entonces te sientes agusto, como si todo estuviese amueblado justo como quieras porque ella te conociera. Gran sorpresa. Y necesitas escucharla una y otra vez, para que el cuerpo fabrique esa sustancia con la que te aislas de todo lo demás. Te da la vida. Cuando oyes acordes vagos, pero definidos; cuando llega la percusión a tiempo, justo en el momento perfecto de la forma perfecta. Cuando sales con tu barco y te sumerges por debajo del puente vibrante: el saxo oportuno adorna el aire y, por encima, una voz en marea alta interpretando su papel se va rajando. Y todo el conjunto, el puente, te arrastra hasta la mitad del océano. Y te paseas con las olas gemelas que emiten las ondas de una melodía repetitiva.


Creo que por eso necesitas escucharla varias veces seguidas. Al tener tanto movimiento por dentro, solo puedes captar pequeñas porciones de la canción. Pero para tenerla dentro absolutamente entera, necesitas más tiempo y más oportunidades para asimilarla en su totalidad.


¿Qué vale mi vida? Lo que vale una canción. Por eso, mientras exista la música, seguiré existiendo yo.


¿Hay algo más poderoso que la naturaleza? Sí. ¿Quién dijo que la música no se puede ver, tocar, saborear u oler? ¿Qué es mi inspiración? La de los demás.


Jimi Hendrix y yo creemos que puede existir una canción que resucite a un muerto. Esto es el arte más perfecto, pienso con Santi de Los Peces.


Me dicen que lo vivo al límite, que no sé estar en un término medio, que soy la única que no me intereso por otras cosas, que debería tener más cultura, que baje de la nube. Pues seré la única colgá, la flipá de la vida, la que está para llevarla a un médico para desintoxicarse, la loca tipo Quijote que siempre sueña, literalmente, con guitarras, con grupos, con discos o con canciones. Pero, ¿qué le vamos a hacer? He encontrado mi felicidad, mi forma de vida.


Me preguntan: ¿para qué quieres dedicarte a la música si no vas a ser famosa?¿ Lo explico mejor? Por amor al arte, sin pedir nada a cambio.


Nada más pensar en una supuesta imposibilidad de no aprender a tocar el saxo (como mínimo), me preocupo y me pregunto: ¿qué objetivo voy a tener en la vida?, ¿para qué he esperando estos años?, ¿Qué sentido tendría tener tiempo libre? Pero claro, te pones a hablar de esto y te miran raro. ¿Por qué no podemos hablar de sentimientos como si habláramos del tiempo atmosférico? ¿Por qué me tiene que dar vergüenza decir que he llorado con Mother de John Lennon como si me estuvieran clavando un estaca en el corazón?


Y si me pongo a explicar que me quería comer el mundo, que estoy enganchada a los ensayos de coro, que cuando terminamos de cantar me dan ganas de seguir yo sola, que en el concierto de Pereza me dieron ganas de subirme al escenario a hacerles los coros; van a pensar que se me ha ido la olla (yo también lo pienso). Pero bueno, canciones de Fito Cabrales, versos de Loquillo y los Troglos, frases de Ru y Lei me dan la razón. y si estoy colgá, me da igual. A lo mejor hay músicos que me entienden y es mentira que soy la única. Como dice Fito:

Nadie va a entender lo que sientes al escuchar una canción".

Lo que importa es que, así, estoy viva.

 

La melodía del adiós

Como una flor negra que florece en el pecho.

Como una raja delgada que sangra.

Como la atención que pide una alarma.

Como una herida de bala.

Como retales de momentos rotos.

Como un desierto en medio de la playa.

Como poemas deshechos.

Como letras difuminadas.

Como un cuadro bañado de agua.

Como una mente enjaulada.

Como música extinguida.

Como un sol que se apaga.

Como una guitarra sin cuerdas.

Como un teclado sin teclas.

Como la fragilidad de la porcelana.

Como Los Beatles sin John.

Como una garganta sin voz.

Como un viaje sin camino.

Como un tren sin destino.

Como una foto sin revelar.

Como un foco fundido.

Como un diamante sin brillo.

Sofía

Nadie va a entender que siempre que escuchas esa canción rompes a llorar, que siempre que escuchas esa otra explotas de alegría. Nadie va a entender que te metes en la música de Antony and the Johnsons, que la voz del líder recoge todas las emociones del planeta. Nadie va a entender que nadie entiende lo que sientes cuando escuchas música, pero esa otra canción sí te comprende.

 

Nadie va a entender que vives por y para esto, que esto te alimenta y no hay nada como este universo. Amas la música por encima de todas las cosas. ¡Ojo! Es muy pontente lo que sientes, pero nadie lo va a comprender. Ni tu madre, ni tu mejor amiga. Si Fito estuviera contigo, te defendería. Por eso es mejor que te calles porque te van a llamar rara (de hecho, ese es tu nuevo mote), que te lo guardes y que se lo regales a un público emocional inexistente (porque nadie va entender tu forma de vida) a través de una canción. Mejor es que le hagas el amor a la música al igual que le haces música al amor por la música. Lo mejor es que sigas aislándote para vivir, Sofía.

Música

Yo prefiero la música que emociona, ya sea la que da subidón y adrenalina o la que te lleva a la depresión; la que provoca un cambio, una reacción en el organismo para enfrentarse a los escalofríos; la que te pone en peligro, al borde de un abismo; con la que arriesgas; con la que sueñas; con la que te sientes comprendido; la que te hace cambiar de opinión; la que abre un mundo nuevo de sensaciones, en la que se cuelan sonidos del más allá; la que te acompaña; la que te engaña, la que te da la vida; la que te la quita; la que te da aire nuevo; la que te lo contamina; la que te disfraza; con la que te olvidas; la que te coloca; la que te pone; la que te desnuda; la que te abriga. Yo prefiero las armonías exquisitas y rechazar lo que destruye esta atmósfera descrita.

Crucero

La gente escapando de la cárcel como un abanico de ratasque se abre al salir de la alcantarilla. Nuestras miradas nadando para buscar algo nuevo, nos vemos y seguimos el recorrido en nuestra burbuja independiente, porque yo no soy capaz de bucear... Ojalá puediera creer que tú tampoco puedes. Nuestros aspectos de colegio privado, incluso parecemos hermanos. bailando por señarado. En medio de la masa violenta juntamos nuestra belleza.

Después de tantos años vuelvo a tropezar, pero me llama la atención que se me escapen las mismas lágrimas sinceras. ya no por los recuerdos o mis deseos, es por mi futura vida arrastrada, preocupada la historia transcrita durante generaciones y generaciones.

Para que te acuerdes de mí cuando te olvides de mí

Un curso fue y yo lo alargué. Ahora y aquí sigo en la germinación. Echo de menos echarte de menos, ya lo dije en varias evoluciones posteriores. Mi vida entera se comprime cuanto más te alejas. Cuando estabas a 300 huellas en la arena, mis pies eran las raíces y, lo demás, se retorcía en forma de tirabuzón para observarte alcanzando la ciudad. Mírame, todavía sigo en el desierto, sin rumbo, sin sentido. Pero este es mi hábitat. Yo sabía y sé que todavía te acuerdas de mis chistes, mis lágrimas, mis rarezas, mis textos (tuyos son), mis sonrisas, mis tonterías, mi música, mis ojos cerrados, mi sobre amarillo que tanto buscabas, mis buenas notas, mi futuro, mi pasado, mis planes, mis secretos entornados, mi portaminas, mi bolígrafo, mis insultos, mi indiferencia, mis silencios, mis conocimientos, mi supuesta superioridad frente a ti, mi seriedad, mi consuelo, mi desidia, mi cansancio, mi sinceridad, mis mentiras, mis maneras de educarte, mis amigas, mi agenda, mi caligrafía, mis costumbres, mi ropa, mis preocupaciones, mi concentración, mis preguntas, mis libros de lectura, mi bloc de recuerdos, mi apariencia infantil, mis contrastes... Pero, lo más importante, es que te acuerdas de mí. Demostraste sin intención que me llegaste a conocer gracias a ti al romper tu prisión:

Tienes la cabeza hecha mierda, como yo.

¿Quién me conoce mejor que tú? Por eso espero a alguien que me entienda, así que resistiré hasta tu venida. Necesito encontrar el arte mayor que se escapó persiguiéndote, pues no puedo recurrir a los recursos literarios consumidos. Estamos en otra etapa, esto se hace polvo que el viento transporta. Quizá algún día retorne después de haber trazado la circunferencia paralela al ecuador.

Soy una adolescente, me quiero suicidar

A los 12 empecé a componer. Ya hablaba sobre mi soledad, el amor y llevaba la famosa antorcha de la paz.

 

A los 14 se acabaron las mayúsulas, el sol y la vida.  Todos los días se mostraban como atardeceres fríos y apagados, por eso optaba por invernar. Mucha gente estaba igual, pero no lo sacábamos con la voz por no preocupar (yo, concretamente, por no llamar la atención). También estaba él:

Tienes la cabeza hecha mierda, como yo.

Nunca se me olvidará... ¿cómo lo sabías? Siempre me lo preguntaré... ¿entendías bien lo que te escribía?

 

A los 16 vengo y voy, y voy y vengo. Me muevo por chistes como el ambiente caluroso de una fiesto y luego me da el aire fresco, me resfrío y caigo enferma. ¿Soy demasiado sensible? ¿Debería cambiar? ¿Eso es lo ideal para escribir? Me abandono por completo. Pienso que ya llegará alguna canción que me alegre, pero no me dura más de 3 minutos. ¿Por qué llevo tanto tiempo llorando entre sonrisas falsas para la gente de mi entorno? ¿Será por la música, porque quiero y no puedo, por que la melomanía no tiene frenos, porque nadie de aquí cree en mí, porque a nadie le intereso? Me estoy viendo escalando una montaña rocosa y gigante. Me cuelgan 3 extremidades... y mis pies graban el movimiento de las olas del mar. Me caigo y me traga una ballena. ¿Por qué todo me parece tan insípido? Lo peor es saber que esta tristeza no me estimula para bordar arbitrariamente sobre estos cuadros azules. ¿Por qué nos dicen que estamos en la mejor edad? ¿Quién me sigue? He estado muriendo 16 años, por eso quiero coger una guitarra y empezar a vivir. Recordar que mis sueños de ojos abiertos pasan a ser sueños de ojos cerrados me ayuda a abrir los ojos. Tú no entiendes que no haces ni el esfuerzo por entenderme. Tú no entiendes que los únicos que me entienden son los músicos.

Y mis escritos me roban mis desganas, regeneran las capas de mi alma. Yo sé que puedo subir hasta el último peldaño sin ascensor. ¿Tan difícil es comprender que dependo de un cuaderno?

 

(Santi, Clara, Rubén y Leiva. Siempre de mi lado y de la mano.)

Una canción

Recortes de periódico

sin color se vuelan

con pólvora se mezclan

y estalla la guerra.

 

La contienda armada.

Mis lágrimas se sellan.

La tierra desierta

se hunde en la miseria.

Así estoy yo.

 

De vez en cuando

escribo una canción

de mi infierno ahumado

montado en mi interior.

Así estoy yo.

Así estoy yo.

 

Apartando los escombros

me encuentro una reserva

de alegría eterna:

la letra es la respuesta.

 

Me tapo con paraguas,

la tormenta me quema.

Se eleva el sol,

escuece, pero cura el dolor.

Aquí

Primero me vibran las venas,

la sangre tira de mis piernas.

Luego no puedo estar seria

cuando estás frente a la mesa.

Saco las uñas

si te veo con esa.

 

Ahora somos como una fotografía

en tres dimensiones.

Yo te puedo tocar

porque no eres más

el espacio donde quedaba

la nube en la que me subía.

 

Me enseñaste a olvidarme

de olvidar

¿Cuánto va a pasar

para disfrutarte?

 

Mi refugio es tu pecho

y mis ramas abrazan el árbol.

Te dejas tirado

en nuestro sofá

donde me quedaba esperando

el principio del final.

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Blackbird

Blackbird

Wild Horses

Rebelde Way

La melancolía de una rebeldía que me hará sentir, que jamás perdí, que jamás perdí...

Hope there's someone

My paradise

My paradise

Se apagó la hoguera de la vanidad...

La melodía del adiós

La melodía del adiós

Por la boca vive el pez

No estás conmigo siempre que te canto

Hago canciones para estar contigo

Porque escribo igual que sangro

Porque sangro todo lo que escribo

Me he dado cuenta cada vez que canto

Que si no canto no sé lo que digo

La pena está bailando con el llanto

Y cuando quiera bailará conmigo

La vida solo dura un rato

Y es lo que tengo para estar contigo

Para decirte lo que nunca canto

Para cantarte lo que nunca digo

¡Y yo caí enamorada de la moda juvenil!

Esto es música, no tiene nada que ver con todo lo demás.

Somewhere over the rainbow :)